Palmeras en la Rocafría

Rocafría, calle del barquillo, 20. No se muy bien de donde le viene el nombre a la cafetería, uno de nuestros ‘no habituales’, lo que quiere decir que es el sitio al que vamos a desayunar cuando queremos ser ‘malos’, y comernos el bollaco. Se trata de una cafetería-pastelería de esas de toda la vida, en las que el desayuno está en 2,50€, y el ilustre manjar que les vengo a contar cuesta 1,70€.

Foto de Rocafría - Madrid, España

Imagen robada de https://www.yelp.es/biz_photos/rocafría-madrid-3

Vamos al lío, la señora palmera de chocolate; y empecemos por el tamaño del bicho: más que CORRECTO, grandecita, quedando lejos de “nos informa nuestro corresponsal Antonio, desde Torremolinos, Málaga” – http://www.diariosur.es/malaga-capital/201508/11/estaria-bien-dani-rovira-20150811103605.html (hay que hacerse un viajecito a casa Kiki en Málaga City); con un nivel de saciedad de 9,75/10, no llega a empachar, pero se nota uno como feliz después de engullir. La parte hojaldrada destaca como su punto fuerte, sin ser exquisito está muy bien, un 7/10. El chocolate es lo que le baja la media al santo bollo, estando bien no termina de convencerme, le falta dulzor y es algo basto, dejémoslo en 6/10. En resumen le pongo un notable alto 7,5.

Un sitio al que siempre volvemos. Somos así, gordos.

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Walking under the Palmeras

El Fat Running Club no para, no corre mucho (cierto es), pero no para de caminar en busca de… la mejor palmera de chocolate del centro de Madrid y alrededors.

Y es que en las próximas semanas analizaremos y pondremos nota al bollo mágico, tras catarlo en diferentes pastelerías de la zona centro de ciudad capital.

Resultado de imagen de la mejor palmera de chocolate

[imagen tomada sin permiso de https://11870.com/k/es/es/madrid/explora/principal/las-mejores-palmeras-de-chocolate-de-madrid%5D

La vida de las personas a veces no da para todo, y he decidido caminar algunos días, en mi rato del desayuno, compensándolo con una palmerota de chocolate, a la que daremos un buen análisis, en sus diferentes aspectos, incluido el precio.

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¿La última? San Silvestre Vallecana 2017

Feliz 2017 corredores, runners, foodies, gordis. Nunca digas última, siempre es la penúltima (o el penúltimo, polvorón). “Corrimos” la San Silvestre Vallecana, para el que escribe la última con final junto al hogar okupa-vallecano, nos vamos un poco más al sur con la vida de las personas, y probablemente nos pasemos a la getafense en este año que ahora empieza.

Y que les voy a contar que no sepan ya, para mi era la quinta edición yendo de legal (con dorsal, 23€ mediante, luego volveré a este bonito tema), y la más lenta de todas, la mas disfrutada por otra parte, con un tiempo oficial de una hora nueve minutos y algunos segundos, parada en Cibeles incluida (para hacernos un retrato), podemos decir al menos que fuimos toda la carrera ‘corriendo’, subida de la albufeira también. Esta vez se trataba de disfrutar del ambientazo, y asín: lo pasemos muy bien, además para mi era la vuelta oficial al asfalto, tras más de un año sin correr con dorsal (algo que a partir de ahora voy a hacer muy ‘en vez en cuando’).

La imagen puede contener: 3 personas, personas sonriendo, primer plano

Nosotros mismos

Un poco de cifras por favor!!!. En estando allí y viendo luego imágenes por televisión, tuve la falsa percepción de que había menos gente que otros años, pero no fue así, los 34.198 llegados a meta (popular e internacional) desmienten mi teoría. Eso sí, la cifra queda lejos de los supuestos 40.000 dorsales vendidos. Y es que, me pongo en plan Nostradamus para pronosticar una bajada en la venta de camisetas en el futuro, siempre que el precio siga ese ritmo de subida (esta vez doble, dos euros, en lugar del habitual) el número de ventas de dorsales bajará sí o sí. Los organizadores (no) explican aquí  el por qué de mis peinados: http://capitalradio.es/tan-cara-la-san-silvestre-vallecana/?doing_wp_cron=1483433236.6335020065307617187500 , 23 € ya tal que diría Don Mariano, vamos que no tiene ni pies ni cabeza (echen números: 786.554 €, descuenten gastos).

Y con esto y un Tiramisú-Puding-Bizcocho-Turrón-Polvorón y otras viandas, hasta mañana a las… hasta otro día, que volveré para hablarles de podólogos, espolones, lesiones y otras cosas del corredor zampabollos (experiencia personal e intransferible).

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Volvemos SSV 2016

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No nos habíamos ido, pero el mundo oscuro de las lesiones es malo malísimo, estaremos cerrando el año en la San Silvestre Vallecana, polvorón en mano, nos gusta correr nos gusta comer!

Os lo contaremos todo en 2017.

 

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Ambiciones y descargas eléctricas (calambres) en la XXX Media Maratón Rockera de Villaverde

Volver a las andadas, las largas distancias. Que para los maratonianos no lo serán, pero para mí una Media Maratón ya es correr más de la cuenta. Y claro volver sin en estar preparado, pero creyendo estarlo, es sinónimo de sufrir. La media rockera de Villaverde es, de las que yo conozco, la de mejor ambiente sin duda, organización impecable y recorrido puñetero (por duro), no lo vamos a negar. Tenía muchas ganas de media, pero solo había hecho dos tiradas cuasi-largas previas a la carrera, y ninguna superior a los 15 kilómetros…

A la par que Belén Esteban llegaba a los 100.001 libros vendidos, me coloco un poco mal en la salida, que para los que corremos lento significa ponerse demasiado delante, a unos 15 metros de la élite, pero bueno lo hice por la compañía siempre agradable de los FFDR. Así es que cuando dan el pistoletazo decido irme echando a un lado para no molestar y coger mi ritmo. Todo sobre ruedas en los primeros kms, en los que decido no mirar reloj, simplemente acoplarme a mis sensaciones, y dejar pasar hordas de corredores, una sensación que no me agrada, pero que le vamos a hacer es lo que toca. Ya en el parque lineal (que bonico, ahí todo helado), en torno al km 8 creo que estoy en mi sitio (todavía me pasan algunos rápidos); y al pasar el km 10 decido mirar tiempos y veo que he ido demasiado rápido (en torno a 52-53 minutos), pero no me preocupa porque el ritmo cardiaco y las piernas están estupendas.

ImageEstupendas hasta dejar el parque y enfilar la primera cuesta en asfalto, ahí empezaron mis penurias. No soy de tomar gel, pero esta vez agarro una botella de agua en el segundo avituallamiento y engullo como puedo una mierdecica de estas, que llevaba por si acaso. Eso me hace descontrolarme, tanto el ritmo como la respiración, que combinado con la cuesta hace el resto, de ahí hasta el 15 no logro volver a sentirme medianamente bien, y vuelven a pasarme decenas de corredores de los que bajan de 2 horas (a priori mi objetivo). Pasan los kilómetros, y en el 18 llega el primer aviso, una cuesta no excesivamente larga, pero empinada, jarl, calambres, ¿pero esto qué es? ¿esto qué es? nunca me había pasado, me tengo que parar y andar. Termina la cuesta y pruebo a trotar, todo ok, pero el ritmo ya ha bajado a 6:30. Me acoplo con 3 chavales, que llevan un trote estupendo para mis circunstancias en esos momentos de carrera, y llego con ellos hasta el km 20,3, donde empieza la traca final, el cuestón fin de fiesta.

Me animan a esprintar con ellos, pero les digo que no-way, de hecho la culebrilla acecha con pincharme los gemelos de nuevo. Sigo a mi ritmo, cuando se dispara de nuevo el calambre, ale a andar otra vez, que en los metros finales da mucha más rabia, pero paso de lesionarme tontamente. En total que los 97 metros finales parece que puedo correr y entrar con un poco de dignidad, el tiempo final oficial: 2 horas 0 minutos 51 segundos, CASI.

¿Qué saco en claro de todo esto? Primero, que no estaba preparado para correr 21 km. Segundo, que estoy en forma (el primer diez mil fue casi mmp del año). Tercero, que he aprendido a escuchar a mi cuerpo humano, y lo respeto, ¿me entiendes?.

Cerraremos el año onemoretime con la Vallecana, aún con la duda: cajón <55 o diversión grupal, creo que este año voy a intentar darle a la zapatilla.

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Un melao en la Meloneira 2013

Comenzamos temporada con una nueva edición del trofeo Hipercore, la clásica Melonera, de la que te saltas una edición y pasa de ser gratis, a costar 7,60 (el 0,60 más absurdo que he pagado teniendo en cuenta que vivo al lado del hipermercado y podría haber pagado el dorsal in situ).

ImageCalor onemoretime, pero un poco menos que en 2011. Afrontaba yo esta carrera sabiendo que ya voy cogiendo de nuevo la forma, tras un parón al comienzo del verano, por culpa de mi metatarsalgia crónica del pie derecho, tras dos carreras de las que no comenté nada pero que me molaron mazo, crosses de Navacerrada y Collado Medianor, nocturnos ambos y muy bonicos. Y salimos atrás como de costumbre a un ritmo relajado (6:23 el primer km.) para ir cogiendo marchilla, y terminar en 55:53 neto oficial. Muy bien.

Lo mejor el público atlético animando por todo el recorrido y el relaxing cervezón del final. Lo peor el calor, los adoquines y el melón, que no me gusta nada, pero que me comí. Esta vez supe dosificar el botellín de agua del km. 5, hasta el final y no sufrí el efecto bocaseca de hace dos años.

Atiende: que este sábado me voy a plaza de castilla para intentar la mítica Madrid-Segovia 100km… Palabras mayores. Cuidarsen.

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North & South… Two States!

Estaba pensando en empezar con eso de… que rico el cocido madrileño con el caldo Aneto, pero no termina de tener gracia, con estos vaivenes meteorológicos (fruto de las corrientes del Ártico, tranquilos que aquí no os voy a dar la brasa con la meteorología y la diferencia entre tiempo y clima).

Volver a correr la carrera en la que uno tiene su mejor marca personal en 10 kilómetros… tiene su aquel, a sabiendas de que se está muy lejos de aquel 48. Pero bueno, el recorrido ya no era el que fue en 2011, donde la cuesta (arriba) del ángel caído al final del recorrido le daba un cierto punto épico. Por el contrario esta vez la Norte-Sur terminaba en una empinada rampa hacia abajo, en la cuesta de Moyano.

La vendían como siempre, en su quinta edición, “una carrera fácil”, “es casi toda cuesta abajo”, “para hacer marca personal”, verdades a medias…

Recuerdo de 2011 que la critiqué por varios motivos, de aquello ya solo queda el tema del precio (se aprovechan bastante, pero parece que les va bien, casi 4000 participantes dan crédito y alguien debe estar contando los billes). Ha mejorado (y mucho) la camiseta, un puntazo a su favor, parece que esta es de las que dura más de dos lavados. La organización tiene un notable esta vez, bien todo (está bien eso de aprender de los errores, y sobre todo… corregirlos).

Norte Sur 2013 - Two States, we want two states, north and south

Norte Sur 2013 – Two States, we want two states, north and south

Arrancamos a las 9:02 (yo siempre salgo atrás por convenio de la Haya), y los primeros kilómetros no miro el reloj, pero mi cuerpo me dice que voy bien porque no pierdo comba en el ritmo respiratorio, a llegar al km. 3 nos encontramos con la primera cuesta, esta nos la conocemos, hace unas semanas la subimos en la carrera del water, Pio XII, sigo bien porque el ritmo respiratorio sigue siendo muy uniforme, esto me da que pensar, iré demasiado lento?, así es que miro el reloj…, voy bien. Tenía en mente atacar el sub 54 del agua, y rondar los 53 minutos en esta. Los entrenos de la semana daban razones, y resultaron ciertas.

Así es que sabiendo que ahora vienen los toboganes de Serrano me dedico a apretar un poquito, pero sin pasarme, que hemos hecho los deberes y sabemos que nos han puesto dos ‘putadas’ en el recorrido. La primera: un nudo en Eduardo Dato que paso con éxito, pero la cadencia respiratoria ya empieza a acelerarse. Recupero bien al retomar Serrano, para llegar al km 8 a la puerta de Alcalá, putada number two, bajar hasta Cibeles para … volver a subir esos 200 metros puñeteros (nuestro camino habitual para entrenar en el parque del Retiro). Aunque ya no voy tan bien, me sorprende que no puedo ir por la sombra, se acumula tanta gente con la que choco, que tengo que optar por apartarme a la izquierda (en busca del sr. Lorenzo) y empezar a adelantar norteños caídos (ganó el sur por cierto :)).

De ahí hasta meta, dos problemas: voy saturado, ya solo cojo y suelto el aire, y el reloj se me ha atorado con el sudor, me dedico a intentar ponerlo en marcha de nuevo mientras corro a toda leche, en dirección a la meta. Consigo secar el Garmin casi entrando en meta, y parar el crono en 52:44 (52:45 en neto oficial). Éxito inesperado.

Esta vez nos juntamos unos cuantos gordetes a correr, nuestro “soy el uno”, se quedó cerca de la San Silvestre Internacional, le pudieron las galletas y un cordón mal atado: 38:16, okachimachi!.

A esta no íbamos a ir, pero ya está hecha… El viernes toca cross de montaña de Navacerrada, muchas ganas! Cuidarsen.

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